lunes, 10 de febrero de 2014

Siento que me amarra el pecho, lo sostiene tan fuerte y no lo suelta, este dolor tan grande que siento , mi corazón resquebrajándose y rompiéndose de a pocos, esta al alcance de los pies de todos pero nadie lo recoge, todos lo pisan, ay mi pobre corazón hecho trizas, y mi pecho vacío duele tan hondo duele tanto que no me deja respirar

Imagínatelo:
la noche, fría, oscura, yo estoy sentada frente a mi ventana, mirando hacia la computadora,
la luz de la lampara encandila mis ojos y no me deja ver más allá que mi reflejo en el
vidrio, solitario y sin ganas de nada, hay poca luz y hace calor, pero tengo fría el alma, ¿por qué?
debes estar preguntándote, pues te contaré... luego, por ahora sigue imaginándote,
no hay nadie tras mío que me observe, escucho el ruido lejano y abrumador de una televisión, no me interesa,
en este momento no me interesa nada, estoy sola, sola está mi alma y solo mi cuerpo está, ahora...
imagínate, hace frío, mucho frío, está oscuro, sigue oscuro pero lejos escucho unos pasos que se acercan y un
tararear de una voz conocida, se me estremece el alma, me hierve la sangre y mi pupila se dilata,
cada vez los pasos son mas cercanos y la voz se hace más penetrante, tan rápido se me pone la piel de gallina,
esa voz ya se convierte en un cuerpo, un cuerpo extrañamente conocido y delicioso, veo por el rabillo de mis ojos
su reflejo en el vidrio de la ventana que tengo al frente, prefiero no mirar, cierro los ojos, tan fuerte
que mis parpados son solo arrugas, ahora siento, profundo, hondo, un dolor en la boca de mi estomago,
como si me cayera desde de la luna misma, un aire caliente en mi oído que susurra unas palabras que para mi
son solo balbuceos que no significan nada, abro los ojos, miro el reflejo de esa extraña criatura en la ventana,
sonrío, sonríe, y pronto me dice, "cariño, la cena está lista", sigo sonriendo, las palabras se atoran en mi
garganta, no salen y no saldrán aunque lo quiera, "te espero en la mesa", y mi mejilla se deleita con un beso
de sus labios, cierro los ojos, y todo se esfuma, como si hubiera sido todo el sueño que es,
regreso a estar sola con mi reflejo mirando mi computadora pensando como sería si tan solo ella estuviera acá,
ahora entiendes por qué está fría mi alma?